La organización agraria Asaja culpó ayer a «la política de precios que impulsa la industria láctea española» teniendo en cuenta que el 41% de las granjas de Castilla y León no hayan incrementado su censo «en al menos los dos últimos años», según los datos recogidos por el sindicato.
Asaja aseguró ayer en un comunicado que la falta de dimensionamiento afecta a 571 explotaciones de las 1.400 de la Comunidad autónoma, dato que obtiene del Fondo Español de Garantía Agraria (Fega), que ayer facilitó el número de explotaciones a las que se ha otorgado la ayuda excepcional al sector en cuyas bases se establecía la obligatoriedad de no haber incrementado los censos en los dos últimos años.
Se trata de granjas «de tamaño medio o pequeño y no han incrementado su capacidad de producción debido a que la escasa o nula rentabilidad del sector en los dos últimos años les ha impedido acometer las inversiones necesarias». La organización estima que el sector «tiene capacidad para crecer si la industria láctea se compromete a comprar el producto a preciso rentables». Añade la eficiencia en la producción de las granjas de la comunidad autónoma. Asaja también critica que parte de las ayudas se han otorgado a organizaciones de productores creadas para acceder a las subvenciones y no para negociar los precios.